miércoles, 17 de noviembre de 2010

En el cauce gris



Hoy te vi en la lejania.
Distante, seria, gris como el día
que nos lleva entre sus lágrimas.

Navego por su cauce,
intentando dirigir la nave
entre la turbulentas aguas
que me lleven a ti.

Intento no caer exhausto
sobre la manta rojiza
que los árboles crean a sus pies
poniendo fin a mi camino.

Transporto el arco iris,
que hará terminar la tormenta,
y coloridas pinturas para dibujarnos
sobre un fondo azul celeste.

Mi fin...
Llenarnos la vida de color,
que la alegría se funda con nosotros
en un abrazo sin fin.

Navego sin disimular mi entusiasmo,
sin rendirme ante aguas revueltas
o trampas que nos trae esta oscuridad.

Allí, al fin, veo la luz.
Cegadora, aunque atractiva...

Aguas tranquilas, sedantes, diría yo.
Una media luna dibuja el final.
Media luna sonriente color marfil.

Llegué, obtuve por lo que luché...

La media luna que veo
siempre en tí.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Sueño o realidad


De noche despierto,
sudoroso y nervioso,
no es pesadilla,
pero inquieto me encuentro.
Sueño en rozar con mis labios,
la dulce miel de tus comisuras,
acariciar con mis cálidas manos,
la suave textura como hielo ardiente
de tu natural cuerpo.
Atusarte los miles de hilos
que ondean a los caprichos del viento,
el cual se lleva las miles de palabras
que me quedan aún por decirte,
pero que no puede
con mis susurros de amor
que oyen tus oídos.
Me despierto sudoroso y nervioso,
no por el sueño,
si no porque sea un sueño.