
Resistes aún en mi ropa,
me abrazas y me besas,
Y como fragancia fresca,
aún siento que me arropas.
Tú, fragancia suave y efímera,
nunca abandones mi piel,
ni me dejes sentir la hiel
de la soledad que sin ti era.
Sin ti, no siento la vida
ni siquiera una simple alegría.
Contigo, la eternidad juraría,
por ti, mi esencia querida.
Que no vuele tu etérea existencia,
y no se esfume sin sentir de nuevo,
ese ligero brebaje que cada día bebo,
y que a mi corazón sentencia.
Da igual que de aquí o de América,
pero tú, fragancia de mi corazón,
nunca te evapores sin razón,
pues sin ti se me va la vida.
Quiero despertar contigo,
quiero seguir sintiendo tu olor,
quiero convertirme en tu amor,
y que te perfumes conmigo.
Tú, fragancia de mi vida,
lates con fuerza mi corazón,
y activas por ti mi amor.
Tú, amor, eres mi alegría.
Princesa, nunca en mi corazón te evaporarás,
Cielo, de mi mente no te borrarás,
Cosita, la princesa de mis besos serás,
Amor, en mi vida siempre permanecerás.
me abrazas y me besas,
Y como fragancia fresca,
aún siento que me arropas.
Tú, fragancia suave y efímera,
nunca abandones mi piel,
ni me dejes sentir la hiel
de la soledad que sin ti era.
Sin ti, no siento la vida
ni siquiera una simple alegría.
Contigo, la eternidad juraría,
por ti, mi esencia querida.
Que no vuele tu etérea existencia,
y no se esfume sin sentir de nuevo,
ese ligero brebaje que cada día bebo,
y que a mi corazón sentencia.
Da igual que de aquí o de América,
pero tú, fragancia de mi corazón,
nunca te evapores sin razón,
pues sin ti se me va la vida.
Quiero despertar contigo,
quiero seguir sintiendo tu olor,
quiero convertirme en tu amor,
y que te perfumes conmigo.
Tú, fragancia de mi vida,
lates con fuerza mi corazón,
y activas por ti mi amor.
Tú, amor, eres mi alegría.
Princesa, nunca en mi corazón te evaporarás,
Cielo, de mi mente no te borrarás,
Cosita, la princesa de mis besos serás,
Amor, en mi vida siempre permanecerás.






